Las mujeres aman demasiado cuando son pendejas, porque la
mayoría se aferran a amar lo que no deben amar.
Yo hace tiempo me desconecté el corazón del fundillo, de plano,
no quiero permitir un maltrato más al corazón, ese que sólo de vez en cuando presto.
Cuanto más retrocedes en el tiempo y das una hojeada a relaciones pasadas, más es el humor con que las ves o recuerdas.
0 estimulaciones egocéntricas:
Publicar un comentario